domingo, 30 de agosto de 2009

Se viene la lluvia

Hoy va a llover
sobre un techito de chapa
de la villa 21-24

va a llover sobre la vereda
y en la calle de la avenida
Scalabrini Ortiz

Va a caer
como furiosa lluvia
la suma de gota y gota,
de velocidad, viento y gravedad

Caerá sobre las aguas
del Río de La Plata
en las que se perdieron
las cenizas de mi abuela querida
y sobre la tierra
de mi abuelo querido

La lluvia atravesará pasillos
correrá furiosa por calles
de los barrios asentados
sobre montes.

Descenderá colinas,
atravesando lugares que nunca
veré,
aunque tal vez lo hagan mis hijos.

Tengo raíces.

Hoy la lluvia va a ser a alguien
muy triste y otro muy
afortunado. Y me va a ser
sentir algo nuevo.

Santa la rosa llega como todo eso,
imparable,
tal vez sólo débil,
a la destrucción de las fuerzas
naturales
por las fuerzas económicas.

La recibe el techito de chapa,
y las aguas ocultadoras,
y los montes,
los ojos que aun no nacieron,
la civilización
y la muerte.



-

sábado, 25 de julio de 2009

La poesía no se va. A lo sumo se esconde, se me hace enemiga y me obliga a privarla. Pero vuelve y se pone violenta, como estos dos poemas que te dejo

Idioma de los Perros


I

Me enteré recientemente,

por intermedio de un enemigo,

que estaba hablando mal

la lengua.


Bien el movimiento contorsivo

de maxilares, lengua, labios

y cuerdas.

Pero, desgraciadamente, mal el exigido

por las circunstancia perrunas.


Hablan el lenguaje de los perros.

De los que se pelean por los restos

de carne en los huesos corrompidos

en la escasez de sangre y la muerte.



Pero yo peleo por otra cosa,

y por eso mi lengua es distinta.

No la entienden los perros.



II

Ahora largo humo por la boca,

por estar terriblemente enojado.

Te lastima el orgullo querer decir algo original

y que nada suba a esa boveda craneana,

que queres llamar cerebro,

pero algunos, al ver de cerca,

la hemos descubierto estómago.

La palabra emitida que interpretás violenta,

por que te mostrás ducho en el auto engaño,

te apremia a la reacción esperada por afinidad

espiritual.

La negación.

A veces reconocer el error menos nos vale que sabernos idiotas

y pretender que otros no lo sepan.

Entonces el castigo le toca,

como es usanza,

al repartidor.

¿Es esto algo más que el reino de la individualidad?

domingo, 8 de marzo de 2009

Fantasma


Un fantasma no termina nunca de morir

su móvil es recordarnos algún deceso

vigilar que nuestra memoria activista

continúe su tarea de vigilia mística

controlar que la miseria sea un peso

sobre los hombros cansados y tiesos

dejarnos saber, de cuando en cuando,

que nuestras cadenas siguen apretando.

Un animal espectro, que no acata

exorcismo, sino voluntad propia

de desaparición.

Un cazador natural, entrenado

por un afán insano de tortura.

¿Puede ser que la mente

de un hombre

engendre semejante

amenaza?

Claro, ella es parte

de nosotros.

Y el ahogo,

nuestra mordaza,

es el fuego

bajo nuestros pies,

obligandonos a correr,

en la dirección errada.





--

jueves, 19 de febrero de 2009

lejana





Entonces

Desaparece este rastro que llevo dos décadas dejando

ya no puedo seguir viviendo en este castigo caprichoso

que se hace recordar de cuando en vez

con distinta suerte

a veces lo ignoro,

a veces lo abrazo,

y a veces lo escribo.


Entonces

busco donde tengo que buscar,

sabiendo qué es lo que estoy buscando,

no escribo por escribir, escribo como esta aceptado:

por no poder evitarlo.


Entonces

aprendo que este no poder evitar no es bendición

especulo que tal vez nunca pueda retratar alegrías

porque nace de mí el poema como le nace a la flor

la espina,

para defenderse,

o me sale el poema como el llanto de un perro

lástimado y domado.

domingo, 15 de febrero de 2009

un amor como ford manda




mi amor es un amor racional,

es un amor del tipo productivo,

son diez los minutos para vos,

cinco los minutos del olvido.

mi amor es una amor antinatural,

lo pienso lo pienso luego lo digo,

es un del tipo, digamos, terrenal,

no volamos sino es volar bajito.

mi amor es un amor de ley,

es escéptico, corroborado por ciencia,

medido, reglamentado, ordenado

verificado, probado, avalado

cómo la anáfora en este poémita

son estos momentitos al día

y no molestemos la rutina

que si no aprovechamos ahora

la vida nos pasa por encima,

con sus máquinas derruidoras.

vení, compartí mi amor,

arreglamos esta cita,

para las 18:30 del día viernes,

tengo un sobreturno

-entre momentos del estudio-

o hacemos el arreglo

sábado siete en punto

antes del paseo,

o para el mes de enero

de 2010,

seguro voy a poder.

sábado, 14 de febrero de 2009

me gustaba más cuando escribía sincero

Castigo





lo castigó la vida por espíritu curioso,

dejándole saber algo que no debería:

ahora se la pasa enfrentándose

a monstruos aún más fuertes

que cualquier valentía conocida

¿cuál es el precio de

de esta rueda descubierta?

cuesta un momento de alegría

por muchos de miseria

y te sale entera la vida

porque peleas una causa

tan muerta como la querían

buscando resucitarla

ante general indiferencia.



lo castigó la vida por espíritu bajo

dejándole vivir en una fantasía

ahora es mosca que la araña

guarda para un peor día

-el arthrópodo sabe,

que si se vuelve antropofago,

es por no sobrarle comida-

es claro, nuevamente,

cuál es el precio de esta gran mentira.




roland.

viernes, 13 de febrero de 2009

hombres topo




La otra vez soñé con vos

ya son muchas las veces que me pasa:

hay algo de todo esto que tiene que ser,

por necesidad, irreal.

Los hombres topo no soñamos

aprendemos a pensar despacio

a meditar

y así olvidamos.

Olvido merecido a tanto punzón,

tanta punta en hierro hendidor,

tanta severidad en el maltrato de mi sentir,

de mi sentir apagado como una noche adentro,

tanta noche nuestra haciéndose más oscura,

y más nuestra, y más oscureciendo y más.

... me di cuenta

estoy en este pozo

trepando por sus paredes tierra

rasgando raíces que fueron vida

que ahora invitan a que me una

en su canto de paz y descanso

no me esperen, porque me quedo

vecino de las que sostuvieron ramas

y ahora mueren olvidadas.

no me voy de hambre, ni me llevan

de sed, ni me cubren de sangre

me voy de pena



pero eso ya lo sabían

por eso me dejan

para que aprenda mi lección.